Mesa: El cheque en blanco dado a Evo profundizará el discurso único

La Paz, 15 Dic (Erbol/tomado de alianzatex.com)

El ex presidente de Bolivia, Carlos Mesa, afirmó que con su amplio respaldo en las urnas los bolivianos han dado un "cheque en blanco" a Evo Morales, lo que conlleva el peligro de "una profundización del discurso único".

Mesa, que se encuentra en la ciudad colombiana de Cartagena como participante en un seminario sobre la cohesión social, dijo en una entrevista con Efe que el triunfo electoral de Morales, incluso con mayor respaldo del esperado, tiene elementos positivos y negativos.

Lo positivo es, según el ex mandatario, que muestra que la ciudadanía está en su mayoría de acuerdo con el proceso de cambio, y lo negativo es que puede acentuar el "autoritarismo" del que, dijo, ha dado ya muestras Morales.

No obstante, afirmó que le concede el "beneficio de la duda" al dirigente boliviano y confió en que abrirá un diálogo con ese tercio de la población que se ha mostrado en desacuerdo con él en las urnas, algo que hasta ahora no ha escuchado de parte del Gobierno de Morales.

"Hay un riesgo de profundización del discurso único, de convertir la lógica del Estado en una lógica suprema", subrayó Mesa.

Al respecto, mencionó el hecho de que solo unos días después de los comicios el Gobierno haya anunciado la apertura de procesos judiciales a Manfred Reyes Villa, el principal candidato opositor en las elecciones del pasado 6 de diciembre. "Es la judicialización de la política" durante el Gobierno de Morales, agregó. Respecto al pobre papel de la oposición en las últimas elecciones, el ex gobernante afirmó que ha sido una "oposición testimonial" que no ha sabido presentar alternativa al proceso de cambio encabezado por Morales.

No se puede convencer al electorado con "no más Morales" como única propuesta, subrayó Mesa, quien no obstante reconoció que la fuerza del "huracán Morales" es demasiado grande y que "cualquier candidato" hubiera sido derrotado.

Además, dijo, la oposición "está pagando factura" porque algunas de sus fuerzas trataron de desestabilizar a Morales en sus primeros años de Gobierno.

Para el ex presidente, el triunfo de Morales será completo e incuestionable si en abril próximo, en las elecciones a gobernadores y alcaldes, su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), logra hacerse con el departamento de Santa Cruz, considerado el principal baluarte de la oposición y donde el mandatario consiguió casi un 40 por ciento de los votos en las presidenciales. "No es una locura pensar que es posible y si lo consigue será demoledor", afirmó.

Mesa manifestó como uno de los aspectos positivos del hecho de que Morales haya logrado mayoría en el Congreso que quizás se decida a reformar o "corregir contradicciones" en la actual Constitución del país, que a su juicio es "totalmente inaplicable".

Algo que Morales está obligado a cambiar es, según el ex jefe de Estado, la retroactividad de la ley que reconoce la Constitución y que, en su opinión, va contra todas las convenciones de derechos humanos.

Mesa participa en Cartagena en un encuentro sobre "Gobernanza y Cohesión Social" organizado por la Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas (FIAPP), de España.

En su intervención en este seminario el jueves, Mesa habló del gran aporte para la causa del indigenismo que supuso la revolución boliviana de 1952 y criticó el hecho de que la Constitución actual de Bolivia establezca varios tipos de ciudadanos.

En primer lugar los "indígena originario campesinos", en segundo los no indígenas denominados "comunidades interculturales" y en tercero los afro-bolivianos, apuntó.

Eso ha roto el principio básico de que un ciudadano es igual a otro ciudadano, subrayó Mesa, quien reivindicó su condición de latinoamericano heredero de Occidente y del mundo prehispánico por igual.

El ex presidente señaló, acompañado de elocuentes gestos, que uno de sus brazos es occidental y el otro indígena y que no quiere de ninguna manera cortarse uno. Para qué ser manco, quiero mis dos brazos, se preguntó uniendo sus manos a la altura del rostro.