Por Daniel Espinoza Andaveri
La Paz, 17 mar (ABI).- El Ejército anunció el miércoles un giro geopolítico estratégico de 160 grados que conlleva el desplazamiento centrífugo de divisiones enteras a las despobladas fronteras de Bolivia, donde el Estado carece de presencia plena, en consonancia con el proceso de cambio que se registra en el país.
"El Ejército boliviano se encuentra desarrollando un proceso para modificar sus estructuras que acompañen al proceso de cambio", manifestó a la ABI el comandante General del Ejército, general Antonio Cueto.
La decisión de promover una reforma geoestratégica de la localización de los emplazamientos del Ejército emergió de una conferencia de comandantes de pequeñas y grandes unidades de los nueve departamentos del país andino amazónico, celebrada en La Paz, donde se realizó un diagnóstico sobre la coyuntura actual y la necesidad de ampliar la capacidad operativa del Ejército.
El evento designado Comandantes del Bicentenario del Ejército, que se desarrolló durante tres jornada en el paceño Circulo de Oficiales del Ejército, sugirió al Gobierno emitir una "directiva presidencial de reforma para que las Fuerzas Armadas acompañen el proceso de cambio que vive el Estado Plurinacional", dijo Cueto.
En el cónclave se esbozó el despliegue estratégico del Ejército boliviano, orientado, entre 1964 y 2005, a responder en forma coercitiva a los conflictos emergentes, en centros mineros y urbanos.
Se trata de mover el eje de la geopolítica del Ejército a las fronteras despobladas y libradas de la mano de Dios.
Emplazada en el corazón geográfico de Sudamérica, Bolivia comparte fronteras a lo largo de 7.000 km con Argentina, Brasil, Chile, Perú y Paraguay.
El despliegue estratégico gravitará en el oriente y norte y nordeste amazónicos.
En el anillo fronterizo, principalmente con Brasil, Bolivia carece de presencia en todos los órdenes.
Se trata, en consecuencia, de "ocupar los espacios geopolíticos vacios, en función de intereses y objetivos del Estado Plurinacional y cumplir la misión de sentar soberanía mediante una migración planificada en zonas alejadas de los centros urbanos para garantizar la institucionalidad del Estado", proclamó Cueto.
Además, establecer la cobertura estratégico operativo y asumir conceptos de polo de desarrollo, preservar la democracia respaldando al Gobierno y lograr el fortalecimiento de la unidad e identidad del Estado con características interculturales.
La conferencia de los comandantes de pequeñas y grandes unidades del Ejército recomendó, puntualmente, remover el Comando de una División del Ejército al Departamento Pando, en el extremo septentrional de Bolivia y en la frontera trinacional con Brasil y Perú.
También, realizar un estudio para la reubicación de los comandos de las divisiones Tercera, en Villamontes (sur); Quinta, en Roboré (nordeste); Séptima, en Cochabamba (centro); Novena, en el Chapare (centro) y Décima, en Tupiza (sur).
Asimismo, recomendó readecuar las unidades de Ingeniería; trasladar al Regimiento de Infantería de Monte 19,'Víctor Ustariz', de Tolata, en Cochabamba, a Bella Vista o Remanso en el departamento Beni (nordeste).
Planteó también la reubicación del Regimiento de Infantería Mecanizada 26 René Barrientos, de Colomi (centro) a Ixiamas (nordeste), así como el traslado del Regimiento de Infantería 18 o Centro de Instrucción de Tropas Especiales (CITE) de Cochabamba, al municipio urbano de Tolata, en el mismo departamento subandino de Bolivia, orientado al nordeste amazónico.
Convino pertinente remover el Batallón Logística, que administra víveres y el parque automotor de la milicia, a las dependencias del CITE, Cochabamba.
Por último, la readecuación de una "gran unidad blindada" y la creación de un "comando operativo de unidades dependientes" en La Paz y tres batallones de transporte o mantenimiento, con asiento en los departamentos de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz (este).
Por último, potenciar el desarrollo integral a partir del plan de readecuación de batallones de Ingeniería, de combate en batallones y de construcciones, a fin de articular la extensa geografía a través de la construcción de caminos e infraestructura necesaria.
El vicepresidente Alvaro García Linera que, junto a Cueto, clausuró el seminario taller instó al Ejército construir soberanía sobre un 40% del territorio de Bolivia, de 1,1 millones de kilómetros cuadrados, en que el Estado ejerce soberanía a medias.
"Este mando (militar) asume ese reto de asumir soberanía sobre un 40% de nuestro territorio sobre el cual, en verdad, el Estado no tiene hoy un control pleno", afirmó el mandatario.
García Linera pidió a la milicia boliviana suscribir el proyecto para frenar tal estado de soberanía atímica.
Llamó entonces a participar en la construcción de carreteras, sentar instituciones, establecer el ícono del Estado, la coerción legítima, así como circular una moneda única, tender vías de transporte, instrumentar la educación y tejer sistemas de salud y vivienda social.
En referencia directa a Cueto pidió a mantener en vigor "la capacidad de combate complementado y enriqueciendo con su capacidad de construcción" en el Estado.
"Nuestras Fuerzas Armadas deben estar preparadas para defender el territorio ante agresiones que ojalá no se den nunca. Nuestra Constitución define un Estado pacifista, pero el Estado Pacifista no es un Estado indefenso, es un Estado que se defiende, que está preparado para defenderse, para construir, no para provocar, pero sí para defender e impedir que nadie nos agreda", arengó.
El Ejército, cuya decisión de adherir a sus insignias tradicionales la Whipala, bandera de los pueblos originarios de los Andes bolivianos, y a su consigna 'subordinación y constancia' el lema 'patria o muerte, venceremos', acuñado en la guerra mexicano estadounidense de mediados del siglo XIX, desató una intensa polémica sujetará sus actuaciones al concepto de Estado Plurinacional en armas mediante la consolidación de un Ejército sobre las bases sociales y comunitarias, con doctrina de patriotas y la configuración de reservas a partir de los movimientos sociales re-definiendo la acción el Ejército de acuerdo a la orientación política-ideológica y del modelo basado en la Constitución Política del Estado vigente.
Dea/cc ABI